Tipografía y texto
La forma más rápida de detectar un sitio hecho con IA no está en el layout: está en cómo se visualizan y se escribieron las primeras cuatro líneas.
El eyebrow con una línea encima del título
Esa línea corta seguida de un texto en versalitas, casi siempre en el color de acento, aparece en prácticamente cualquier página que un modelo genera hoy. Viene de las plantillas de presentación y de pitch deck con las que se entrenó: funciona como el subtítulo de una diapositiva, no como la jerarquía real de una página web.
El problema no es el recurso en sí, es que se usa siempre, sin relación con la taxonomía real del sitio. Si vas a usar un eyebrow, que diga algo verificable: la categoría del producto, la sección en la que estás, el nombre del cliente. Si no aporta información, quítalo.

El headline serif itálica con una palabra en otro color
El patrón exacto: cuerpo del titular en una sans regular, una o dos palabras en itálica serif, y esas mismas palabras en un color distinto al resto. Es una fórmula visualmente segura, por eso el modelo la repite en cada generación, sin importar el rubro del negocio.
El énfasis debería venir del contenido, no de la decoración. Si una palabra merece otro color, tiene que ser porque de verdad es la más importante de la frase, no porque el layout necesita una nota de color ahí.

El vocabulario que ya nadie escribe a mano
Hay un puñado de verbos y sustantivos que aparecen con una frecuencia sospechosa en el copy generado por IA. Ninguno es incorrecto por separado; el problema es la densidad con la que se acumulan en el mismo párrafo:
- “Lleva tu negocio al siguiente nivel”, “desbloquea tu potencial”.
- “Revoluciona la forma en que trabajas”, “transforma tu flujo de trabajo”.
- “Sin esfuerzo”, “de manera fluida”, “en cuestión de segundos”.
- “Impulsado por IA de última generación”, cuando el producto no es IA.
La corrección es simple pero incómoda: cambia cada frase abstracta por un número, un ejemplo o un nombre propio. “Revoluciona tu contabilidad” se convierte en “concilia 200 facturas en 4 minutos”.
La pareja tipográfica que trae cada plantilla
Inter o Poppins para todo el cuerpo, más una serif itálica reservada solo para el titular. Es una combinación segura, legible y disponible gratis en cualquier stack, por eso es también la que menos dice sobre la marca que la usa.
Elegir tipografía debería ser una decisión de marca, no una configuración por defecto. Cambiar de pareja tipográfica es, casi siempre, el ajuste con más impacto visual por menos esfuerzo técnico.

Estructura y layout
Más allá del texto, la IA arma la página como una presentación de diapositivas conectadas por scroll, no como un sitio con jerarquía propia.
Secciones numeradas como si fueran diapositivas
“Sección 01”, “Sección 02”: la numeración tiene sentido en un pitch deck, donde alguien pasa las diapositivas en orden y necesita ubicarse. En un sitio web nadie navega en ese orden estricto, y el número no ayuda a nada, solo delata el molde.
Si necesitas orientar al usuario dentro de una página larga, usa una navegación con nombres reales de sección (“Precios”, “Casos de uso”), no un contador.

El bento grid como respuesta automática a cualquier sección de features
El bento grid resuelve bien un problema específico: mostrar varias features de peso visual distinto en poco espacio. El problema es que la IA lo aplica igual cuando hay tres características simples y del mismo peso, solo porque el layout se ve “más producido”.
Antes de usarlo, pregúntate si tus features de verdad tienen jerarquía distinta entre sí. Si no la tienen, una lista simple comunica lo mismo sin fingir una estructura que no existe.

Las mismas tres tarjetas: ícono, título, dos líneas
Tres columnas, mismo ancho, mismo ícono en círculo, mismo largo de texto. Es una estructura fácil de generar y fácil de rellenar, así que se vuelve el contenedor por defecto para cualquier lista de beneficios, sin importar si esos beneficios tienen relación entre sí.
Cuando cada tarjeta pesa lo mismo, el lector no tiene forma de saber cuál es la más importante. Varía el tamaño, el orden o el nivel de detalle según lo que de verdad importe para tu negocio.

El footer de cuatro columnas idénticas
Producto, Empresa, Recursos, Legal: la estructura de footer de un SaaS mediano, aplicada a un negocio que apenas tiene tres páginas y un formulario de contacto. Varios enlaces ni siquiera llevan a algo real.
El footer debería reflejar el mapa de sitio real, no el mapa de sitio esperado por la plantilla. Si una columna no tiene al menos tres enlaces genuinos, no merece existir.

El FAQ con preguntas que ningún cliente hizo
“¿Es seguro mi pago?”, “¿Puedo cancelar cuando quiera?”, “¿Ofrecen soporte?”. Son preguntas genéricas de cualquier producto digital, no las dudas específicas que de verdad frenan a alguien antes de comprar el tuyo.
Un buen FAQ sale de tickets de soporte reales, de objeciones que escuchaste en llamadas de venta, o de comentarios que dejaron clientes actuales. Si nunca has escuchado esa pregunta en persona, probablemente no debería estar ahí.
Color y visuales
Los colores y las imágenes son donde más rápido se nota que nadie miró el brief de marca, ni las fotos reales del negocio.
El azul violeta genérico, disfrazado de tu color de marca
Hay un rango de morados e índigos que se volvió la paleta por defecto de la IA aplicada a producto: suficientemente “tech”, suficientemente seguro, y ya presente en miles de sitios generados antes que el tuyo.
Si el brief menciona un color de marca específico, ese color tiene que dominar el sitio, no aparecer solo en el logo mientras el resto de la interfaz usa el morado por default. Pídele al modelo los valores hex exactos, no una aproximación “parecida”.

La foto de stock que no tiene nada que ver con el copy
La imagen es genérica casi a propósito: gente diversa, sonriendo, en una oficina con mucha luz natural, sin ninguna herramienta ni contexto que la conecte con lo que el sitio vende. Es la foto que sirve para cualquier producto, lo cual significa que no sirve para ninguno en particular.
Una captura real del producto, o una foto del equipo real, comunica más en un segundo que cualquier banco de imágenes. Si no hay presupuesto para fotografía, un mockup honesto de la interfaz gana siempre contra una foto de stock.

El gradient blob difuminado detrás del hero
La mancha de color difuminada de fondo llena espacio vacío sin tener que diseñar nada: no requiere composición, no requiere fotografía, y siempre se ve “terminado” en una miniatura. Por eso aparece en tantos heros, sin relación con la identidad visual de la marca.
Si el fondo no refuerza el color de marca ni aporta jerarquía, es decoración vacía. Un fondo sólido, una textura propia, o directamente espacio en blanco casi siempre comunican más intención.

Glassmorphism decorativo, sin ninguna función
El vidrio esmerilado tiene un uso legítimo: separar una capa de interfaz de lo que hay detrás, en un sistema operativo o una app. Trasplantado a una landing page sin esa necesidad, es puro adorno, y muchas veces reduce el contraste del texto que va encima.
Úsalo solo cuando de verdad haya dos capas que necesitan distinguirse. Si no, un fondo sólido con buen contraste hace mejor el trabajo.

Emojis haciendo de sistema de íconos
El emoji es rápido de insertar y no requiere elegir una librería de íconos, pero se renderiza distinto en cada sistema operativo, no combina con ninguna tipografía de marca, y comunica “borrador” más que “producto terminado”.
Un sistema de íconos de línea o de relleno, consistente en grosor y tamaño en todo el sitio, cuesta lo mismo de implementar y no depende de cómo el sistema operativo del visitante decida dibujar un cohete.
El mismo badge cuadrado con ícono, repetido en cada sección
El badge cuadrado con esquinas redondeadas y un ícono centrado es un componente cómodo de reutilizar, así que termina abriendo cada sección de la página, sin variación de tamaño, color o forma que ayude a diferenciar una sección de otra.
La repetición exacta, sin ninguna variación deliberada, es la señal. Un sistema visual real tiene reglas, pero también tiene excepciones donde hacen falta.

Prueba social y llamados a la acción
La última capa: cómo el sitio intenta convencerte de confiar en él y de hacer clic, con los mismos recursos que usa cualquier otro sitio hecho con IA.
Estadísticas que nadie midió
Los números redondos y grandes son fáciles de generar y difíciles de verificar a simple vista, así que aparecen incluso cuando el negocio detrás todavía no tiene ese volumen de datos.
Si no tienes la cifra real, no inventes una. Un dato pequeño pero verificable (“37 equipos lo usan todos los días”) genera más confianza que un “10,000+” que cualquiera puede notar que es de relleno.

Testimonios con avatar de stock y quote genérico
El testimonio genérico funciona en cualquier producto, lo cual significa que no está hablando de ninguno en particular. Las cinco estrellas decorativas, sin ningún link a una reseña real, terminan de delatarlo.
Un testimonio real, con nombre y empresa verificables, y de preferencia con un dato concreto (“redujo nuestro tiempo de cierre en 3 días”), vale más que diez tarjetas genéricas con caras que no pertenecen a nadie de tu base de clientes.

El mismo botón 'Get Started', en todos lados
“Get Started”, “Learn More”, el mismo degradado, el mismo hover que agranda un poco el botón. Ningún CTA le dice al visitante qué pasa exactamente después de hacer clic, ni en qué momento del recorrido está.
Cada CTA debería nombrar la acción real (“Ver precios”, “Agendar una llamada”, “Probar gratis 14 días”) y variar según en qué parte del sitio está el visitante, no repetir la misma etiqueta de principio a fin.

La fila de logos 'Trusted by' con marcas inventadas
La fila de logos existe para pedir prestada la credibilidad de marcas que el visitante ya conoce. Cuando los logos son formas abstractas sin nombre real detrás, el recurso hace lo contrario: le dice al visitante que ni siquiera esa parte es honesta.
Si todavía no tienes clientes de marca reconocible, no llenes el espacio con logos inventados. Un número real de usuarios, o directamente omitir la sección, es más creíble que una mentira fácil de detectar.

El mockup de dashboard en el hero, aunque el negocio no sea un SaaS
El mockup de dashboard dentro de un marco de navegador comunica “producto de software” de forma instantánea, así que el modelo lo usa como la imagen hero por defecto, incluso cuando el sitio es para un negocio que no tiene ningún dashboard que mostrar.
La imagen del hero debería mostrar lo que el visitante realmente va a obtener: el producto físico, el espacio, el servicio, el equipo. Un dashboard falso, para un negocio que no vende software, es la señal más fácil de detectar de toda esta lista.

Cierre
Ninguna señal por sí sola te delata. La acumulación, sí
Un eyebrow con línea arriba no arruina un sitio. Tres tarjetas idénticas tampoco. El problema aparece cuando las veinte señales de esta lista conviven en la misma página, y cualquier visitante con algo de kilometraje en internet las reconoce en el mismo segundo. La forma de evitarlo no es prohibir cada patrón: es revisar, uno por uno, si esa decisión vino del brief de tu cliente o vino del default del modelo. Cambia solo lo segundo.
